Logo de La Revista La Pluma Del Ganso

La Pluma del Ganso
Actualizada:

UN ESCRITOR EN LA FAMILIA

18 de Junio de 2017   |   por John Steinbeck

Es una noticia triste pero no creo que puedas hacer nada para remediarlo. Puedo recordar el horror que invadió a mis padres cuando se dieron cuenta de manera contundente de lo que pasaba conmigo. Lo que tienes –y tienen ellos– que esperar es que la vida se vuelva intolerable a causa de un hijo cruel, pendenciero, obstinado, caprichoso, peleón, irrazonable, nervioso, fugaz e irresponsable. Recibirás de él poca consideración, ninguna lealtad y una atención desesperadamente reducida. De hecho, querrás matarlo. Estoy seguro de que mi padre y mi madre pensaron a menudo envenenarme. No habrá descanso para ti no para él. Ni siquiera tendrála decencia devtener éxito y, si lo tiene, lo tomará como un fracaso; pues una de las características de esta profesión consiste en que siempre se fracasa si el escritor es bueno. Y Dennis (Dennis Murphy) no es solamente un escritor, sino que mucho me temo que es un escritor muy bueno.

Me apresuro a ofreceros a ti y a Marie mis condolencias, pero también debo deciros que os encontráis indefensos. Vuestrab función de padres consistirá, de ahora en adelante, en sacarle de la cárcel, alimentarle cuando esté a punto de inanición, observarle desesperados mientras él parece irracional; y la recompensa por todo esto resultará ser ignorados en el mejor de los casos; o insultados y vilipendiados en el peor. No pretendáis comprenderle, pues él mismo no se comprende. Por el amor de Dios, no le juzguéis con las reglas ordinarias de la virtud, vicio o fracaso. Todo el mundo tiene su precio, pero el precio de un escritor, de uno verdadero, es sumamente difícil de encontrar y casi imposible de poner en ejecución. El mejor consejo que puedo daros es que os mantengáis a un lado, que esquivéis los golpes y, en particular, que os protejáis el vientre. Si pensáis matarlo, más os vales hacerlo rápidamente o será demasiado tarde. No puedo augurar para para él ni para vosotros. Podéis llegar a negar el parentesco; hay mucha gente apellidada Murphy.

*(De una carta de John Stenbech a John Murphy, el 21 de febrero de 1957).