Poema a Dantón

Te fuiste, Dantón, por las mallas
Del crucigrama del destino,
Dejándonos preguntas sin respuestas,
Y fue como un macanazo
En nuestro mitin sabatino.
Con tu cachucha a la Neruda
Y tu vieja chamarra de pana,
Eras la elegancia fiera y corteza
Del caballero andante
Deshaciendo entuertos de estilo
E injurias al diccionario.
Con la Pluma en ristre
Y la sonrisa franca de escudo,
Abriste brecha a los escribas
Callejeros y de buhardilla,
Los escrutadores del insomnio,
Los coleccionistas de recuerdos
Y los hijos del desencanto y la ira.
Sal y chispa de las tertulias,
Buscabas en la calma chicha
De los escollos, el rizo de viento
Que levantara de nuevo tu velamen.
Como los gansos salvajes que migran
Al otoño hacia los espejos dorados,
Tenías un sueño traído de Araucania
Y hecho cuerpo en el Anáhuac.
Mirando al cielo para divisarlo
Seguiremos construyendo ésta
Tu utopía alada.
Francis Mestries

Acróstico para mi querido amigo Alejandro Dantón Chelén

María Elena Solórzano Carbajal

A dornaste con guirnaldas de palabras tu ventana
L a luz siempre iluminó tu casa
E n tus caminos sembraste frateridad
J amás despreciaste al escritor bisoño
A l contrario tus comentarios eran constructivos
D abas agua fresca para producir inflorescencias
R audas golondrinas anidaron tus aleros
O alegres gorriones cantaron siempre en el alfeízar.
D ar la vida por un ideal es muy difícil
A hora en estos tiempos sólo en las almas nobles
N unca cejó por llegar a la meta prometida a sí mismo
T runcar los afanes nunca, antes bien lograr la cima
Ó cambiar la ruta y dar la vuelta para llegar con los anhelos
N unca cayó en desaliento cuando un día la escases…
C ielo claro, sin las nubes de la desesperanza
H eliotropos aromando el largo camino de su vida
E l canto del pájaro de las cuatrocientas voces ya se escucha
L ibres las palabras se desatan en la revista La Pluma del Ganso
E ntonces queremos que tu sueño no sea eterno
N unca olvidaremos al guía, al amigo, al hermano sol…

Para Dantón

César Navagómez

Duele saber que te marchaste, amigo,
que de pronto tus sueños se apagaron,
que tu empuje ya no genera abrigo,
que el navío de tu luz está encallado.
Dantón, genio genial, sin par chileno
que viniste a hermanarte a la cultura
de un pueblo singular, de un pueblo ajeno
seducido gozoso a tu aventura.
A LA PLUMA DEL GANSO generaste
buscando difusión de los creativos.
A nóveles artistas proyectaste,
diste luz y fulgor a incomprendidos.
En sencilla humildad tú te afanaste
huérfanos somos de ti, cabal amigo.

Querido Dantón:

Tu partida me ha dolido más de lo que podía yo imaginar.
Sé que se ha ido tu presencia corpórea- Pero tu espíritu sigue presente para poder expresarle, lo que seguramente recuerdas, ya que lo hablé contigo, aunque no en la dimensión que fue para mí.
En mi juventud me gustaba escribir y tuve que decidir entre estudiar Filosofía y Letras o Química. Me decidí por Química y se reforzó la dedicación a esa profesión, al casarme con un médico.
Pasaron los años y mi esposo murió.
La soledad y el retiro de mi profesión me tenían desolada.
Entonces gracias a ti me reencontré y retomé formalmente lo que había dejado en suspenso: el gusto por escribir.
Cuando te conocí, no tomaste en cuenta mi edad madura y me brindaste seguridad, consejos, publicaciones, viajes maravillosos en los que, acompañados por ti, para apoyarnos y darnos seguridad, hasta leíamos en domingo, en el centro de la plaza de la población nuestros escritos.
Visitábamos escuelas para impulsar a los niños a leer literatura y escribirla. Hacías todo tan fácil, tan aparentemente sencillo, que nos dabas un gran aplomo en lo que nos impulsabas a hacer.
Todo nos dabas para nuestro desarrollo, seguridad y reconocimiento. Hiciste que olvidara mi edad y viviera mi presente. Incluso nos facilitabas entrar en concursos…
Hay tantas cosas que agradecerte, pero no quiero ocupar más espacio para que otros se expresen.
Porque lo que me diste a mí generosamente, se lo diste a todos.
Tu permanente sonrisa, interés y amabilidad las teníamos todos sin restricciones.
Fuiste verdaderamente importante en ese momento de mi vida, donde gracias a ti y a tu apoyo, sentí poder tener un futuro por delante.
Recibe mi permanente agradecimiento. Pero…me vas a hacer mucha falta-

María del Consuelo Díaz de León (Chelo)

Si pudiera comprar un frasquito con tus cenizas,
las pagaría con los versos que no te di.
Sin el goce de tu buen humor,
sin tu oficio de soñar,
sin tu Pluma inventiva,
conciliadora y renovante serán
inmensos los días por venir.
Incansable Dantón,
tus múltiples dones y tu semilla
fulguran en cada página.
Enorme es,
el legado de tu ser, más
nos quedas a deber:
la indefensión

Susana A. Bernal R.
06-04-21

Con Dantón en el corazón me recojo curvado hacia dentro, agradeciendo silente su legado de poeta y compañero.
Germán Rojas
Presidente de PEN Chile

Una sociedad sin palabras

Walter Garib
(Homenaje a Dantón Chelén Franulic (1941-2021), escritor y director de la Revista cultural «La Pluma del Ganso»-México).

En silencio una pareja ingresa a un café. Se trata de personas jóvenes que bien pueden ser novios o recién casados. Usan las mascarillas de rigor y portan bolsas donde llevan prendas, recién adquiridas en el «Mall». Como hace algo de frío, visten ropas adecuadas. Se sientan a una mesa al fondo del local y con la cabeza agachada, manipulan sus celulares. Cualquiera diría que se han enemistados y concurren al lugar, para reconciliarse. El sitio parece el adecuado, pues hay intimidad. Ahí se escucha música electrónica, mezcolanza entre gritos, rugidos y cacareos, que de permanecer viva la folclorista Violeta Parra, se habría puesto a llorar. En sus celulares, los jóvenes escriben y ejecutan las operaciones necesarias, para enterarse de las novedades. Nada se dicen o comentan acerca de lo realizado ese día, mientras esperan ser atendidos. Ni siquiera hacen gestos de complicidad, sonríen o se miran, como solía suceder hace años. Menos aún, intercambian una mínima opinión o lanzan una pregunta. Por ejemplo, hablar del clima como recurso, cuando no se encuentra el tema adecuado de conversación. ¿O se trata de dos extraños que se conocieron en la calle, hace unos minutos? Al menos, deberían cogerse de las manos, mirarse a los ojos por algunos instantes. Nada entienden de la intimidad. ¿Acaso existe mayor demostración de amor que observarse en silencio, sonreír, hacer mohines y pronunciar palabras? No se formulan consulta alguna, ni siquiera meditan si va a llover o refieren cierta anécdota acaecida esa jornada. Bien se podría pensar que, nada de lo expresado aquí, les interesa.

¿Quiénes son? Representan la típica pareja de la clase media chilena, endeudada y que vive a saltos de mata. Esa tarde de compras, a modo de darse un gustillo extra, consumirán un refrigerio para reponerse. Bien puede ser un despilfarro, pues en la compra de la tienda, casi gastaron el sueldo de una semana. ¿Se sobrepasaron en los objetos adquiridos? ¿Cayeron en la tramposa tentación del consumismo? Mientras compraban, hacían apresuradas cuentas y cálculos en el celular. Llegaban a la mitad del mes y para vivir los 15 días restantes, pensaban recurrir a un préstamo en el banco o empeñar alguna joyita. En el barrio donde viven, se cerró una librería y ahí opera ahora, una casa de empeño.

En el café, alejados de la tienda, revisan en el celular correos y una serie de funciones denominadas en inglés, que han contaminado nuestro lenguaje y más bien lo han empobrecido. Como somos país tributario del imperialismo universal, se debe asumir desde hace siglos, esta inconmovible realidad. Han transcurrido algunos minutos y aparece una chica a tomar el pedido, luego de entregar el menú. Es el hombre quien rompe el silencio, para solicitar una taza de té y una porción de galletas. Ni siquiera ha consultado la lista de consumición. Su acompañante mueve la cabeza, sin dejar un segundo de observar el celular, mientras farfulla palabras, que nadie comprende. ¿Tiene importancia semejante actitud? Alguien que ama el silencio creador, podría defenderla al decir el proverbio hindú-árabe: «Si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio, no lo digas».

Al cabo de unos minutos, llega el pedido a la mesa y la pareja, atrapada en la pantalla del celular, nada advierte. La machacona música, también contribuye en aislarla. Si la chica que atiende no indica que está servido el té, los jóvenes no levantarían la cabeza para saber si ha llegado la noche, llueve y deben regresar apresurados a casa. Beben la infusión a sorbos y picotean las galletas, sin siquiera observarse. La mudez de la pareja, pues la música persiste en su delirio de asesinar a Mozart, se mantiene incólume. Hay un claro desinterés por la presencia del ser amado, que al frente de uno, comparte un momento de intimidad.

¿Existen o cada uno de ellos se encuentra solo en mesas separadas, náufragos en el océano de una sociedad ramplona? Similar a un intruso, el celular se ha encajado entre ellos, convertido en indiscreto amante que surge de improviso y se empeña en divorciarlos. Se marchan tan silenciosos y extraños como llegaron, mientras manipulan el celular. Al llegar a una bocacalle, cruzan casi sin mirar y bien pudieron ser atropellados por un automóvil, pues el conductor también opera el celular. En la noche, si quieren seducir el esquivo amor, de seguro concurrirán al dormitorio, en compañía del celular. Si en él buscan estímulos, escenas libidinosas, destinadas a superar la apatía sexual, que permeó nuestras costumbres, se justificaría. Si en cambio, prefieren leer un correo donde se ofrecen descuentos hipotecarios del banco o deciden jugar al solitario, constituiría una rotunda imbecilidad.


PAUL VALERY se refirió a las cosas más valiosas: las que no existen
“Qué sería, pues de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe”
Verdad absoluta, sin límite, es ahora cuando vemos la verdadera y exacta dimensión del personaje que nos marcó para siempre.
¡Qué ironía!
Desde el siglo pasado DANTÓN CHELÉN comenzó una búsqueda sin tiempo, sin límite; una obsesión por la palabra escrita que lo llevó a explorar lugares donde encontró personajes que llenaron páginas de la revista de sus sueños, desafiando la crítica y encontrando con su capacidad indulgente, personas que escribían y no publicaban, él les dio la plataforma ideal para reconocerse, en eso estriba su contribución sin límite hacia la palabra escrita.
La Pluma del Ganso cobijó a las voces que deseaban ser escuchadas mediante la publicación de sus obras.
DANTÓN logró formar una hermandad literaria que llegó a impactar a muchos intelectuales que ignoraban la existencia de escritores de la talla de la revista.
Los desayunos de la pluma eran el escaparate donde se exhibían los poemas y textos que después algunos de ellos recibieron reconocimientos y premios a nivel nacional.
Nunca nos imaginamos la gran capacidad que La Pluma del Ganso tenía para darnos a conocer a nivel nacional e internacional.
Es ahora cuando tiene sentido lo que dice Paul Valery.
Dantón siempre estará presente en la Pluma del Ganso.
ÉL ES LO QUE NO EXISTE Y PODEMOS SENTIR.

María Ella Gómez Rivero


En memoria de Dantón Chelén Franulic

Por Alfredo Bravo

Garry Kasparov, considerado el mejor ajedrecista de la historia, logró un triunfo más, con su sabio y amenísimo libro: «Cómo la vida imita al ajedrez».

Compré el libro porque su título me remitió a Dantón, quien en el curso de una partida, algo intuyó, apartó la vista del juego y dijo: «Pienso que el tablero del ajedrez refleja la vida y nosotros, al igual que peones, avanzamos cruzando escaques claros y oscuros». Lo escuché y capté el sentido de su idea, pero volví al juego que reclamaba mi atención.

Hoy, ante el inesperado y muy sentido deceso de Dantón, me di a imaginarlo en diversos y vívidos momentos queriendo negar su ausencia; era inaceptable que una personalidad tan anclada a la vida del mundo y a nuestra propia vida en «La Pluma del Ganso», de pronto se perdiera en las sombras, pero Tere de las Casas me hizo pensar que podíamos revivirlo en nuestros poemas y escritos. Buscando en mis cosas y en mi memoria algo relevante, mi vista topó con el libro de pastas blancas de Kasparov y a mi mente volvió la antedicha reflexión de Dantón, misma que me permito desarrollar en lo que sé fue su intención:

Escaque oscuro alargado: Chile, el país natal de Dantón, sufrió sucesivos regímenes oligárquicos y corruptos, que con el poder acrecentaron sus privilegios y su riqueza, ignorando las demandas populares.

Escaque claro esperanzado: la acción organizada del pueblo chileno logró el cambio: un humanista, el Dr. Salvador Allende, ascendió a la presidencia y con él, la atención a las demandas populares, mediante variados y transformadores programas sociales.

Escaque oscuro luctuoso: Washington, los plutócratas desplazados del poder y sectores de la oficialidad castrense, vieron lo social del programa de Allende, como socialismo y actuaron: dólares direccionados, bloqueos, sabotajes, golpe militar, asesinato del presidente Allende y de miles de chilenos.

Escaque claro azaroso: huyendo de la dictadura militar genocida, muchos chilenos se asilaron en México, entre ellos, Dantón con su familia. Ya antes (1938), el presidente Lázaro Cárdenas, solidario con el amenazado gobierno legítimo de la España Republicana, acogió a cientos de niños y niñas y a intelectuales importantes. En ambos casos, la cultura en nuestro país recibió enormes contribuciones. Dantón, ahora chileno-mexicano, promovió la creación del Club Literario y de su Revista: «La Pluma del Ganso», empresa a la que se entregó completo, sin restricción, sabiendo que quien escribe, se obliga a pensar por sí mismo, a imaginar y crear, también a observar, cuestionar y con ello, saltar de la inconciencia a la conciencia.

Dantón, representó a la Torre protectora, al Caballo que saltó entre problemas, al alfil, por el ágil alcance de su inteligencia y pensamiento, a la Dama, por su apertura, liberalidad y trato afable y cariñoso. Fue sobre todo, un peón esforzado, que llegó al octavo escaque, el de la coronación y realización.

Para el Club Literario y para la Revista de La Pluma, la falta de Dantón es un escaque oscuro; sin embargo, de acuerdo al principio de que «la materia no se destruye, tan sólo se transforma», los átomos del cuerpo de Dantón, junto a los productos de su gran labor, ejemplo y amor, de seguro reciclarán en nuevas flores y esperanzas.

Dantón Chelén

Dantón Chelén

Director y Fundador de la revista La Pluma del Ganso

Una respuesta

  1. Que hermoso Y merecidos mensajes a ese Chileno que siempre lucho por sus ideales y que tan bien dejo a esta patria q lo obligó a partir…pero que jamás le quitó esa bella alegría y su espíritu de escritor….*que orgullo* saber la herencia q dejaste en aquel acogedor y hermoso país..querido Danton vuela a esa merecida felicidad que merece esa bella alma tuya…

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Número 110

Agosto 2020