El Teatro como impulso de la escritura

Por Mónica Suárez

1.- Entiendo que eres licenciado en Administración Pública por la Universidad Autónoma Metropolitana y el Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública. Que estudiaste Teatro en el Instituto Andrés Soler; en la Casa del Lago UNAM y en el Centro de Arte Dramático. Que obtuviste el Certificado de Locución categoría A en la SEP. Que también tomaste un curso libre de Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. Que tu poesía ha sido publicada en la Gaceta de Lectura y Redacción del IPN, en la Revista de Administración de la UAM, y eres autor del poemario: Aléia contigo culmina mi vida, ed. La Pluma del Ganso y que tus cuentos han aparecido en Narrativa en Miscelánea I y II de la FES-Zaragoza, UNAM. ¿Cómo surge tu interés por el arte?
R.- Mira, antes de pensar en estudiar una licenciatura en Administración, como lo hice posteriormente, cuando estudiaba la Secundaria mis compañeros decían: Oye nos vamos a la Prepa, yo voy a estudiar Medicina, yo voy a estudiar Contabilidad, yo voy a estudiar alguna Ingeniería, y todo mi grupo decía: ¿Y tú vas hacer? Yo terminando la Secundaría me voy a México, a estudiar Teatro. Todos decían ¿teatro? Sí, voy a estudiar Teatro. Estás rematadamente loco. Esa es una pregunta que me he hecho porque creo que el loco de la familia soy yo. Todos son cuerdos: hay un Ingeniero, hay un Economista, hay un Veterinario. Pero yo no sé de donde heredé… estando en tercer año de Primaria iba yo con los de Sexto año para montar obritas de teatro que se hacen a nivel escolar.

2.- ¿De todos tus intereses artísticos, cuál crees que es más fuerte en ti?
R.- Creo que es, la actuación sigue siendo. Siempre me ha interesado la actuación. Lo que siempre he realizado como actor profesional por ejemplo, pues fue El círculo de tiza caucasiano, que lo expusimos con López Rojas en el teatro de arquitectura de la UNAM. Y la otra obra de El Extensionista de Felipe Santander, pues eso, también estuvieron actores profesionales y es una obra comprometida. Una obra que dice algo, que no es simplemente de esparcimiento, sino que el espectador se lleva algo, esa es la idea que tengo del arte, del arte comprometido socialmente.

3.- ¿Qué te lleva a escribir poesía?
R.- Pues la actuación, porque la actuación está ligada a la escritura de obras de teatro. Yo tuve como maestro a Luis Reyes de la Maza, y el examen final era escribir una pequeña obra de teatro. Por ese tiempo yo estaba muy influenciado por la filosofía existencialista- nihilista. Éramos asiduos a las conferencias, estamos hablando de los años 60´s, 70´s, 80´s, de la UNAM, de las del Teatro Caracol, íbamos allá, y toda la gente, no entendíamos nada, con mi nivel de Secundaría, pues lo que hacía era, pues esto suena bonito, y lo anotaba en mi cuaderno. Palabras de los expositores de esa corriente filosófica. Sin embargo Jean Paul Sartre, Albert Camus escribieron obras de teatro. Y nosotros en la escuela leíamos para los exámenes obras de estos filósofos. En mi caso me incliné mucho por la literatura rusa: me encanta Chejov, Gógol; pero también me gustan las obras de Jean Paul Sartre, eso hace que yo también me vaya ligando, Ancira nos dijo: Si ustedes piensan que los actores son unos incultos, están en un craso error, a partir de mañana me tienen que pasar el reporte de dos libros, los que sean y de la extensión que quieran, pero dos por semana: de treinta que éramos, terminamos siete. Estoy tratando de elucubrar que ahí está el origen, para escribir poesía, en la cuestión del teatro porque empezamos a leer lo que nos caía y a reportarlo.

4.- ¿Qué tipo de cuento escribes?
R.- Realista. Los temas que toco son muy cotidianos como el desamor, de hecho también hago, incluso, acopio de los sueños como en el cuento Mujer vestida de rojo, que es un sueño, ya después le di el tratamiento para que fuera atractivo.

5.- Como un profesional en Administración, ¿crees que la literatura puede administrarse a los jóvenes de cualquier carrera como un elemento de su formación personal?
R.- Yo diría que sí, para cualquier ser humano. A mí me ha servido mucho para lograr la empatía, sobre todo en los grupos de trabajo. Te humaniza, te sensibiliza, cuando estás frente a una persona que también está llena de sueños, lleno de problemas y todo, ponerse en los zapatos del otro, lograr la empatía, porque puedes entenderlo.

6.- ¿Te parece que la creación artística puede ser un modo de resistencia ante experiencias de exclusión o marginación?
R.- Sí. Sino ahí vemos la pintura mural, ahí tenemos a Diego, por más que el mercado los capta, si son auténticos reflejan en su arte su inquietud por la sociedad. Aunque el mercado los jale, pues obviamente cuando un cuadro lo deja el pintor ya entra dentro del circuito de la oferta y la demanda.

7.- ¿Crees que deba haber un compromiso histórico de quienes escriben poesía y literatura en general?
R.- Por supuesto, si no, no seríamos gente de nuestro tiempo. Tenemos el compromiso. La poesía sirve también para mostraros el momento histórico. Ahí está Leopoldo Ayala con sus poemas, y está el compañero nuestro, el doctor Galicia que me encanta su poesía, porque trata de reflejar la realidad, que él no vive como médico, pero debe tener pacientes, que los ve. Y ha de ser un doble sufrimiento, porque aparte como profesional tiene que objetivar; pero por el otro lado tiene que involucrarse en su momento para poder captar y poder escribir la poesía que escribe. Que yo no lo haga por ejemplo, es que no me saldría. No todo el mundo lo hace; pero creo yo que a pesar de que no quiera el poeta reflejar una poesía comprometida, su poesía está comprometida.

8.- ¿Cómo ves a las nuevas tecnologías en relación a la manera de leer y de escribir literatura hoy?
R.- A mí me encanta el libro. Me encanta tener el libro, el papel, oler el papel, lo subrayo, le pongo notas. Tiene sus ventajas, no podemos negar que el Internet tiene ventajas, tú puedes subir una creación tuya y la conoce de inmediato mucha gente. Por supuesto que las nuevas tecnologías nos apoyan mucho para eso.

9.- ¿Qué te ha dado La Pluma del Ganso?
R.- Todo, mira, amén de que ya me habían publicado en el Politécnico, pero cuando conocí a La Pluma del Ganso, la conocí precisamente comprando una revista aquí en la Gandhi, y luego volví a comprarla y dije sí, me interesa, quiero ver. Llamé a Dantón Chelén y fui a ver, y le platique lo que yo hacía, y le lleve escritos, y él me explicó todo. Me inscribí y me empezó a publicar, y ya estaba escribiendo mucho sobre Aléia contigo culmina mi vida, cuando terminé se lo mostré, lo revisó también y lo editamos. Ese trabajo surgió primero como libro y luego después entré en contacto con el maestro Pichardo, que musicalizó también a Sabines y a Rosario Castellanos, le mandé el ejemplar, lo leyó y me dijo, me gustan, me interesa y vamos a trabajar en su musicalización, y se hizo. Para mí La Pluma del Ganso es una revista donde hay calidad, y gente que después ha comenzado a ganar premios. Es un crisol muy interesante.

10.- ¿Qué quieres provocar con tu escritura?
R.- No, no pretendo provocar nada. El hecho de grabar el disco del libro, ya lo hicieron muchos, es más bien continuar con esa tradición. Hay gente, que por ejemplo no lee; pero sí escucha. Si escucha y además se lo damos envuelto como una canción, pues entonces ya escucha mejor, y esa es la idea, si no lo lee que lo escuche.

Dantón Chelén

Dantón Chelén

Director y Fundador de la revista La Pluma del Ganso

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Número 110

Agosto 2020