soldado

Adriana Lamar
Novelista, poeta, traductora
(Suscriptora miembro 403)

Nacido en Jossié, muy cerca de los alpes,
mi abuelo,
destinado al sacrificio y a ser salvado

Un joven soldado es un joven soldado, bueno para el combate. Quiere sobrevivir, vencer, ganar la guerra agresiva para escapar de la Muerte ayudado solamente por los personajes vestidos de blanco, los médicos y la gente que los ayuda, parecido a un juguete.
Francia es capaz de defender a la Patria de los alemanes transformados —por el Diablo— en máquinas mortales, dirigidas por el Demonio maldito.
He ahí el campo lleno de soldados que caminan con sus metralletas en los brazos, como si fueran juguetes llevados por los monstruos hambrientos de sangre de niños y que se protegen del fuego, de las granadas, de las bombas, de la extrema violencia de los animales racionales, de incapaces de amar, ya que temen y tiemblan como cobardes.
Hay hombres que no sienten ningún dolor físico, ya que están completamente transformados en máquinas de crueldad, no sienten casi nada del alba, de la mañana, del mediodía, de la tarde, de la noche ni de la oscuridad trágica de su vida.
Nuestro lindo personaje, repentinamente, recibe un pedazo de granada de mano en el pecho izquierdo del corazón donde lleva la medalla que rompe y su cartera que había ganado, nuestro joven, llamado Calixthe Richaud Borelly, campesino, escapando de la muerte y salvando a un compañero sin fuerzas, olvidados de los ángeles socorristas en el campo lleno de sangre. Se había acercado a él con todo el amor del mundo, lo ha tomado en sus brazos, lo ha ayudado a caminar y se han dirigido hacia la Cruz Roja con las fuerzas renovadas porque la han percibido.
Poco importa el dolor físico, tienen la esperanza enorme de salvarse gracias a ella y a la presencia de los ángeles médicos. Caminan como si fueran un solo cuerpo, un alma enamorada que da la salvación, el derecho a los pacientes de poder besar de nuevo, como un viajero del Infierno que regresa, a su madre, a sus amigos, a la novia, al alma de la solidaridad de los pueblos, a la paz, a la libertad y a la amistad.
Los dos hombres están en el hospital improvisado, ellos se curan ya que han llegado a buen tiempo gracias a la enfermera que los ha cuidado; conociendo su historia de héroes, le ha hecho saber al General y éste ha concebido la idea de liberarlos de su cargo: Luchar contra el estúpido nazismo invasor. La mujer de blanco dice adiós al joven porque deja Francia para llegar finalmente a México, pues hay un primo y un hermano, Mario y Henry, en este país que es el nuestro. ¡Bienvenido el valiente! Él escribe en este territorio de esperanza una nueva aventura de todos los colores que habla del amor por la vida.
Él sueña, ¿verdad?

Últimos Post